jueves, 11 de julio de 2013

Por los aires de San Pablo.

          Retomamos nuestros entrañables paseos por la historia de la ciudad en una calurosa jornada como hoy, 11 de Julio, para retroceder a la misma fecha de hace ochenta años. Y es que en la tarde de ese día en blanco y negro, se produjo el primer aterrizaje en la nueva localización aeroportuaria de Sevilla, o lo que es lo mismo, San Pablo.





Hasta ese momento, el lugar de la ciudad destinado a esta función era el aeródromo de Tablada, situado al sur en las afueras del municipio. Aunque es cierto que desde 1930 ya se comienza a llevar a cabo una idea para una nueva localización, en esta ocasión al norte, concretamente en los terrenos del Cortijo de Hernán Cebolla. Allí se efectúan una serie de amarres a los dirigibles que llegan.

Pero como decíamos, la efeméride es el octogésimo aniversario del primer aterrizaje en San Pablo. Y es que  gracias al que fuera concejal del ayuntamiento de la ciudad, D. Ildefonso Marañón Lavín, que cedió sus terrenos del Cortijo de San Pablo situados  aún algo más al norte, y al proyecto de la empresa de dirigibles Graff Zeppelin, se procedió a inaugurar este nuevo lugar con la llegada de los 18 primeros pasajeros provenientes de Alemania, hasta llegar en estos tiempos a la cifra de 86 millones de viajeros repartidos en millón y medio de vuelos de las diferentes compañías.
Sin duda alguna, está fue la catapulta hacia el aeropuerto que tenemos en la actualidad, manteniendo el nombre de San Pablo y por el que han ido desfilando los diferentes avances de la aeronáutica, tan históricamente unida a Sevilla desde los inicios de dicha industria.

No hay comentarios:

Publicar un comentario