lunes, 31 de agosto de 2015

La Fuente del Arzobispo.

          Seguimos atravesando el estío sevillano y para ello que mejor forma que volver a refrescarnos, como ya hiciéramos en nuestra última publicación, en dicha ocasión fue un remojón playero y ahora lo haremos calmando nuestra sed bebiendo un poco de la que en su día decían que era una de las mejores aguas que podían beberse en esta ciudad. Así que vamos a pasear una vez más por las calles de Sevilla para hacer nuestro particular viaje al pasado y conocer un poco más la historia de este afamado manantial llamado la Fuente del Arzobispo.

La Fuente del Arzobispo en 1765. Fototeca Universidad de Sevilla, Antonio Palau 1956.